El rol del diseñador industrial en la creación de un escenario de marca

Las marcas invierten muchos esfuerzos en encontrar su ADN, en desarrollar una identidad, fuerte y coherente, en construir una comunicación clara que transmita su esencia en cada campaña. Pero existe un momento decisivo en el que la marca deja de ser solo vista para ser vivida. Ese momento ocurre en el espacio físico.
Aparece al interactuar con la exhibición y entender intuitivamente la forma del recorrido, en el momento en el que la curiosidad se despierta y se aviva la necesidad de descubrir. Ocurre cuando el espacio se convierte en el reflejo de sus valores. Y acá es donde el diseño industrial adquiere un papel fundamental.

Construir experiencias en el espacio

Con un entorno que ya no se enfoca exclusivamente en la compra debido al e-commerce, lo que dota al espacio físico de un verdadero sentido es su capacidad para comunicar, conectar y generar emociones. Por ello es estratégico desarrollar conscientemente ese lugar donde la marca se hace tangible y donde expresa su identidad, cultura y valores.

Aunque tradicionalmente, el diseño industrial se ha asociado con la creación de objetos, productos o mobiliario, en los entonos comerciales el desafío es mayor porque requiere una comprensión más completa de la interacción de las personas con el entorno y de entender cómo cada elemento desarrollado para el espacio contribuye en la creación de las experiencias que propone la marca.

Exhibidores, estaciones de atención, espacios de interacción, piezas de señalización; cada elemento influye en la forma en la que las personas perciben el espacio de marca. Y esa facilidad o dificultad con la interacción, dotan a la marca misma de estas características.

El diseño industrial en estos casos evoluciona para crear los puntos de encuentro entre las personas y las marcas.

Del concepto abstracto a la experiencia real

¿Cómo transmitir cercanía, ofrecer una percepción de calidad a simple vista o expresar innovación en un espacio? Estas preguntas aparecen en el día a día de trabajo de un diseñador industrial. Y son las formas, los materiales, las texturas y los detalles constructivos los que traducen los conceptos a elementos tangibles.

Materializar una identidad de marca es un desafío que busca crear espacios que se puedan experimentar con coherencia. Porque las personas recuerdan la sensación que percibieron, la facilidad para encontrar lo que buscaban, la comodidad en su recorrido. Cuando la experiencia funciona las personas actúan de forma intuitiva en el espacio, mientras que si la experiencia falla, es el error lo que se queda en la memoria.

Espacios que evolucionan con las marcas

En el dinámico mundo comercial aparecen siempre nuevos productos, nuevos servicios y nuevas expectativas en la mente de los usuarios. Por ello la flexibilidad, la modularidad y la adaptabilidad en el diseño han ganado terreno para facilitar a las marcas una transformación constante que permita a los espacios modificarse sin perder su identidad y coherencia.

En el trabajo de diseño, la colaboración con múltiples disciplinas es esencial para transmitir coherencia en cada esquina y detalle del espacio. En combinación con la arquitectura y el diseño gráfico, cada disciplina se enfoca en nutrir las necesidades particulares, en crear una conversación que aborde las diferentes perspectivas y donde unidas comunican la historia de manera consistente.

Proyecto: Il Cafesino

Ubicación: Pereira, Colombia

Alcance de Discorp: Estrategia, Branding, Diseño interior, Mobiliario Custom Made

En discorp creemos en la construcción de escenarios de marca capaces de hacer visible aquello que una marca representa, de manera autentica y memorable. Escríbenos a comunicaciones@discorp.com.co y empecemos a trabajar en tus proyectos comerciales y corporativos.

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